Relato: "La voz que no usamos", por Sabrina Méndez Parodi
Relatos creativos: "La voz que no usamos"
¡Buenas tardes, escritores!
Continuamos trayéndoles las aportaciones de nuestro alumnado del taller de escritura creativa de este febrero de 2026. Seguimos con la consigna de "La voz que no usamos", que ya les presentamos a lo largo de esta semana.
En esta ocasión, les presentamos el relato de la autora canaria Sabrina Méndez Parodi, que nos plantea una reflexión sobre el crecimiento personal de un personaje que debe aprender a darse prioridad a sí mismo.
¡Disfruten de la lectura!
La voz que no usamos
Creo que ya es la hora de decir lo que llevo tiempo guardándome en el fondo de mi ser, escondido en las sombras. Pero con una carga demasiado grande.
Ya estoy cansada de llevar esa carga a cuestas.
Llevo años aguantándome, con la certeza de que todo pasa y de que con el tiempo se olvida. Pero han pasado 2 años, y no veo salida. Solo la de expresarlo. Porque a pesar de que «todo pasa», las palabras que te guardas se van acumulando. Y duelen. Duelen mucho.
Y por primera vez he pensado en mí antes que en los demás y voy a liberar esa carga, aunque me de miedo lo que pueda pasar.
Entro al chat después de dos años, y siento un ligero vacío en el pecho. Me lo replanteo varias veces.
¿Es acertado enviar esto? ¿Estoy haciendo lo correcto o debería dejar que pasen más años?
¿Me tomará como una tonta?
Al final, llego a la conclusión de que esto es por mi bien y no necesito su permiso para ello.
Nota de audio
Duración 2 minutos 35 segundos
Transcripción
»Hola Gael, siento enviarte un mensaje porque sí después de años sin hablarnos… pero esque necesito decírtelo. Necesito decirte todo lo que no dije. No porque no quisiera, sino porque aprendí a que hablar contigo era perder. Que explicar y ser intensa era humillarme. Que pedir era de desagradecida.
»Así que me lo guardé.
»Me guardé todas esas noches que no pude dormir pensando en conversaciones que quería tener contigo. Me guardé esas preguntas que no hice por miedo a tu respuesta. Me guardé esos días en los que sentía que no era más que una piedra en tu camino, con la que tropezabas de vez en cuando.
»Nunca te dije lo que me dolía tu facilidad para desaparecer. Que me hiciste sentir la persona más reemplazable tratándome como algo provisional.
»Porque yo si… te pensaba. Siempre. Incluso cuando quería fingir que no.
»Pasé meses intentando ser suficiente para ti. Estaba perdiéndome a mí misma, con tal de seguir a tu lado. Porque yo sí daba todo por ti.
»No entiendo por qué siempre vuelves a buscarme si cada vez que lo haces te vas y me demuestras que no te importo lo más mínimo.
»Me acostumbré a minimizar lo que sentía para que nada fuera incómodo. A estar pendiente al móvil por si algún día querías escribirme o llamarme. Esperaba esos días, ya que tú desaparecías de mi vida y volvías a entrar cuando te apetecía, y nunca te dije lo que me dolía que hicieras eso.
»Que para mí significaras tanto pero yo para ti nada.
»Y lo más triste es que durante mucho tiempo intenté convencerme de que esto era sólo una inseguridad mía y que estaba exagerando. Me repetía continuamente que tú eras así y que tenía que esperar y adaptarme.
»Y me adapté tanto… que dejé de reconocerme.
»Me convertí en una versión de mí más pequeña. Que no exige. Que no espera nada de los demás. Que no pregunta. Que sonríe cuando por dentro se está rompiendo poco a poco.
»Y un día me vi y no me reconocí.
»No te envío esto para que te sientas culpable, ni para que me des una explicación, porque ya no la necesito. Te lo envío porque necesito cerrar de una vez por todas esta historia para continuar con mi vida, pero esta vez sin ti.
»Necesito decirte que sí me dolió. Que sí te quise más de lo que supe quererme a mí.
»Pero estoy orgullosa, porque…
»Ya no espero a que aparezcas.
»Ya no me quedo parada en el tiempo a esperar por si vuelves.
»Ya no me conformo con ser opcional en la vida de alguien que para mí era prioridad. (Una lágrima baja por mi mejilla y sollozo)
»Te quise muchísimo Gael, pero ahora me priorizo a mí.
»Porque a veces decir adiós no duele… sino sana.
Enviado 6:40 am
Visto 6:40 am
Eliminado 6:42 am
Gael está bloqueado. Toca dos veces para desbloquear.
Por fin.
Por Sabrina Méndez Parodi
Comentarios
Publicar un comentario